Ante la escasez que padecemos, México debe enfocarse en el correcto tratamiento del agua: B+F


·Estás acciones permitirían minimizar la contaminación y la escasez del recurso, coinciden especialistas.

· El camino no es la vía punitiva, es mejor trabajar en conjunto empresas, sociedad y gobierno.


La descarga de aguas residuales contaminadas no deja de ser un problema crítico y evitar que se agrave y represente un factor de mayor riesgo es responsabilidad del gobierno, empresas y sociedad, coincidieron funcionarios y especialistas durante el encuentro: “El manejo y gestión hídrica en el municipio”.


Tania Mijares, directora de Relaciones Institucionales del despacho Bustamante + Freyre, señaló que aun cuando el acceso al agua es un derecho fundamental miles de personas siguen enfrentándose a diario a enormes dificultades para acceder a ella.


“Es importante actuar y emprender en conjunto acciones. La OMS estima que para el 2025 la mitad de la población mundial vivirá en zonas con escasez de agua. En México, datos oficiales reportan que el 42% de los acuíferos y el 13 % de las cuencas ya enfrentan problemas de disponibilidad de agua. Y en el caso de Puebla se enfrentan problemas de sequía en regiones donde antes no sucedía. Hay 13 municipios donde actualmente se han detectado condiciones anormalmente secas”, afirmó la especialista.


Durante su participación en el encuentro: “El manejo y gestión hídrica en el municipio”, organizado por el despacho Bustamante + Freyre, Tania Mijares recomendó a las empresas caminar hacia la autorregulación; que implementen medidas para tener una mejor gestión de sus recursos hídricos y regresarla en buenas condiciones a la naturaleza.


En este sentido, Daniel Gómez, experto en consultoría y litigio en temas ambientales y energéticos, afirmó que las políticas públicas deben estar encaminadas a la gestión eficiente de los recursos naturales como el agua. No sólo atender el tema de su disponibilidad, sino también de su calidad.


Dotar de agua potable y garantizar su saneamiento tiene un carácter estratégico en la seguridad hídrica de la sociedad, sin embargo; presenta debilidades en su regulación y normatividad en los distintos niveles de gobierno, como son los derechos y obligaciones tanto de usuarios como operadores.


“La iniciativa de Ley de Aguas Nacionales, presentada el 27 de abril de 2020, no tiene fecha aún para su aprobación, se estima que podría ser a finales de este año o a principios de 2023, sin embargo, es importante tomar medidas y avanzar en una gestión eficiente de los recursos naturales”, afirmó Daniel Gómez, miembro del despacho Bustamante + Freyre.


Explicó que la nueva Ley de Aguas Nacionales contempla cambios sustanciales como:

o Modificación de reglas para nuevas concesiones (menos años, menores volúmenes, prioriza usos).

o Un sistema más estricto para el vertido de aguas residuales.

o Establece lineamientos específicos y distribuye competencias en materia hídrica para los Gobiernos de los Estados.

o Contempla y describe los mecanismos para el control de la extracción y preservación de las aguas nacionales.

o Introduce la “tarifa previa”, la cual es una referencia que incluye todos los costos asociados al servicio de agua y saneamiento.

o Establece cuatro tipos de usuarios para los Sistemas de Agua y Saneamiento (uso doméstico, servicios públicos, uso comercial y uso industrial).

o Crea el Servicio Hídrico Nacional.


Puntualizó que nuestro país debe encaminarse para que comunidades y poblaciones que aún no cuentan con el servicio de agua potable accedan a este recurso.