Latinoamérica y su recuperación desigual después de la COVID-19


Aunque Latinoamérica y el Caribe han registrado avances en distintas brechas de desigualdad, de acuerdo a la Encuesta de Alta Frecuencia, no es suficiente


Oaxaca de Juárez, Oax. Diciembre 2021.- El efecto por la COVID-19 en América Latina ha sido devastador; sin embargo, las y los latinoamericanos, poco a poco, nos enfilamos a tratar de regresar a aquella normalidad pre pandémica a la que estábamos acostumbrados. No obstante, indicadores como: el empleo, la alimentación o la educación, por citar algunos ejemplos, aún no logran recuperarse del shock por la pandemia.


¿Qué es la serie de Encuestas Telefónicas de Alta Frecuencia?


La serie de Encuestas Telefónicas de Alta Frecuencia, cuya segunda fase fue implementada este año en 24 países de la región, permite tener una idea precisa del nivel de bienestar de las familias, así como de su percepción de la crisis.


Los resultados de América Latina

De acuerdo a la serie de Encuestas Telefónicas de Alta Frecuencia, realizada por el Banco Mundial (BM) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), al menos la mitad de los hogares de la región aún no logra que los ingresos generados por los integrantes de las familias regresen a un nivel similar anterior a la Covid-19. Esto, empero de todo el paquete de apoyos y dinero entregado por parte de gobiernos y organismos no gubernamentales.


En el tópico laboral, a pesar de haber registrado recuperación en una buena cantidad de países que fueron encuestados, la realidad es que aún las tasas de empleo se encuentran muy por debajo de los niveles pre pandemia. Sobre todo, en el aspecto de la calidad y la cantidad de horas que se trabajan y que son remuneradas.


Los datos que recopila la Encuesta Telefónica de Alta Frecuencia son:

● Características de los encuestados

● Seguridad Alimentaria

● Mercado Laboral

● Sexo

● Servicios de Salud

● Servicios educativos

● Datos del hogar


La recuperación es desigual

América Latina y el Caribe, históricamente, ha sido un polo de brechas de desigualdad y en donde la equidad en el acceso a oportunidades no se ha dado; esto en un contexto posterior a la pandemia que provocó que las condiciones de grupos vulnerables y personas en situación de pobreza sean cada vez más críticas.


El desempleo en América Latina podría tener género


La probabilidad de las mujeres de haber dejado de trabajar a raíz de la pandemia es dos veces más alta que los hombres, aunado a la carga doméstica que se le finca a ese género.


El sector laboral en cifras

De acuerdo al estudio, quienes especialmente vieron coartadas sus posibilidades fueron las mujeres, ya que los efectos de la pandemia en el ámbito laboral para ellas han sido dobles. Ellas han perdido más trabajos y ha sido muy lenta la recuperación de sus puestos. En cifras, todavía más escalofriantes, la probabilidad de las mujeres de haber dejado de trabajar a raíz de la pandemia es dos veces más alta que los hombres; aunado a la carga doméstica que se les finca.


En el empleo general, la tasa de empleo para Latinoamérica se ubicó en el 62%, casi 11 puntos menos que en la etapa pre pandémica, siendo que, en países centroamericanos, como: Guatemala, El Salvador y Nicaragua; la tasa de empleo es mayor.


Además, al menos el 28% de personas que contaban con un empleo antes de la pandemia, lo perdieron y más de la mitad dejaron de trabajar. Por este fenómeno se observa que, el empleo formal cayó 5.3%, mientras que el trabajo independiente se elevó en 5.7%.


Principalmente, a quienes más trabajo les ha costado reincorporarse al sector laboral, luego de las mujeres, es a los jóvenes y a quienes tienen menor nivel educativo.


Acceso a servicios

En el sector salud, aunque se han recuperado niveles anteriores a la pandemia, la vacunación y la velocidad de esta siguen siendo una preocupación constante en la región, especialmente en los países que cuentan con bajos niveles educativos.


La alimentación digna y completa también fue abordada por la encuesta y quienes son afectados por la inseguridad alimentaria corresponde al 23.9% de los hogares latinoamericanos, siendo esto casi el doble de los hogares registrados con esta carencia antes de la pandemia.