Mujeres embarazadas… Víctimas, de forma desproporcionada, de la pandemia.


Uno de los sectores más golpeados durante la pandemia, al menos en América Latina y el Caribe, fue el de las mujeres embarazadas.


Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Marzo de 2022.- A días de conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, es importante recalcar que dentro de las desigualdades que visibilizó la crisis derivada por la COVID-19, fue la que atraviesan las mujeres embarazadas en el mundo, pero especialmente en América Latina; de acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS).


El viacrucis de las mujeres embarazadas en pandemia

En América Latina y el Caribe, al menos 365 mil mujeres embarazadas han contraído COVID-19, dejando un saldo de 3,000 lamentables fallecimientos en la región. Lo anterior es producto de la falta de acceso a servicios de salud pública dignos, así como a la carencia de atención oportuna y la interrupción de servicios prenatales; resultando así, las principales causas del aumento de la mortalidad materna en la zona.


Al menos 1 de cada 3 mujeres embarazadas no accedió a atención crítica oportuna, lo que aunado a la crisis que atraviesa la región, presenta un panorama poco halagador para el desarrollo de mujeres y recién nacidos. El que se haya detectado un alto nivel de contagio y de fallecimientos es una catástrofe, porque hoy en día, al menos para el caso Latinoamérica, ya se cuenta con las vacunas necesarias para poder proteger a mujeres embarazadas.


El virus es especialmente peligroso en este sector de la población ya que, como mecanismo natural del cuerpo, el organismo está dedicado en darle lo suficiente a la nueva vida que está por nacer, poniendo en riesgo a la madre y debilitando su sistema inmune.


Mortalidad materna en pandemia.

La OPS publicó a través de un nuevo estudio que, en la región, entre marzo de 2020 y noviembre de 2021, lamentablemente, 447 mujeres fallecieron. Teniendo como principal indicador la situación a la que se enfrentaron, el 90% presentaba síntomas que ponían en riesgo su vida al ingresar al hospital, el 77% dio a luz a sus bebés de forma prematura y el 60% nació con bajo peso.


Hoy, la estrategia, de acuerdo a expertas y expertos de la salud prenatal y organismos sanitarios del mundo, apuntan a que los países tienen que apresurar el acceso y aplicación de vacunas para mujeres embarazadas, así como continuar con el trabajo de los servicios de salud locales, Esto, porque durante el pico de la pandemia, en países como México, hospitales de especialidades tuvieron que reconvertirse en centros de atención especializada COVID; lo que imposibilitaba la opción de continuar con su atención prenatal y en el momento de dar a luz.


Por lo anterior, la tasa de morbilidad y mortalidad por COVID-19 en América Latina en mujeres embarazadas, son de las más altas en la región.


La atención continúa siendo deficiente

Aunque desde organismos de salud e instituciones sanitarias ya han puesto atención y esfuerzos a favor de las mujeres embarazadas, la aceptación sigue siendo muy baja, de acuerdo a la OPS. Es primordial que el trabajo de la salud enfocado a este sector de la población sea constante para proteger su vida y la de los recién nacidos que están por llegar.


Aunado a esta problemática, las brechas de desigualdad estructurales que permeaban antes de la pandemia se agudizaron, por ello, se ha instado a poner atención en los programas dirigidos a mujeres indígenas, afrodescendientes y migrantes quienes se encuentran en mayor riesgo por cuestiones sociales y de género.


Las profesionales de la salud, mayores víctimas en el gremio

En toda esta problemática, también destaca el problema al que se enfrentan las profesionales de la salud frente a la pandemia; ya que, hasta el momento, las mujeres que forman parte del personal sanitario son el 72% de los casos registrados en este gremio, teniendo que las mujeres han sido desproporcionadamente más afectadas.


El virus que no cede

Aunque en la región el virus ha empezado a disminuir en incidencia por sexta semana, la pandemia no ha cesado; por ello, es importante continuar trabajando para mitigar sus consecuencias, especialmente en todo lo relacionado con las distintas brechas de género que existen. El reconocimiento de los efectos dispares que generó la crisis sanitaria es importante para poder comprender la importancia de las acciones que se llevan a cabo para mejorar el contexto en favor de niñas, adolescentes y mujeres.