Spielberg y su clave del éxito

Texto: Gustavo Jacinto


Se sabe que Steven Spielberg es uno de los directores más reconocidos en la industria del cine, y no es para menos, hoy a sus 74 años y con más de 30 películas dirigidas, ha estado en boca de todos y es un rey de la taquilla, pues sus películas y el éxito son dos cosas que ya van de la mano.


Sus inicios y ayuda de otro planeta.


Si bien, aunque en sus inicios (a los 11 años), realizó su primer cortometraje de tipo “Western” y a los 13 hizo otros dos cortometrajes, fue hasta los 17 años que realizó su primera película: “Firelight (1964)”. Esta película, abarca el tema de extraterrestres llegando a la tierra, pero, al pasar tantos años y como eran sus inicios, no hay una copia existente de esa película, salvo pequeños fragmentos de apenas segundos. Esta primera película, que como se mencionó era del tema extraterrestre, resultó ser más experimental para Spielberg pues sirvió de inspiración en futuros proyectos como: “Encuentro cercano del tercer tipo” (1977), “E.T” (1982) y Guerra de los mundos” (2005).



El hombre contra la bestia/lo desconocido y el posicionamiento de la cámara


Una de las grandes temáticas que estamos acostumbrados a ver en las películas de Spielberg, es el duelo de nuestro personaje principal contra la bestia. Siendo un camino donde (gracias al buen uso de Spielberg con la cámara), no es necesario saber que un monstruo está en cierto sitio, porque la ambientación, el sonido y los movimientos te lo van sugiriendo. En un principio vimos esto en “Reto a muerte” (1971), y de mejor manera en “Tiburón” (1975), “Parque Jurásico” (1980) y nuevamente en “Guerra de los mundos” (2005).




Todo el tema del posicionamiento de la cámara se debió a que, por el bajo presupuesto que tuvo “Tiburón”, había ciertos inconvenientes en los sets, además, el maniquí de tiburón que se usaba resultaba demasiado falso, por lo que para no mostrarlo, Spielberg usó su imaginación y lanzaba indirectas dentro de escena, donde la presencia y perspectiva del tiburón se ejecutaban con claros movimientos en primera persona, además de incluir al tiburón con barriles en la superficie, o con vistazos de su aleta.




Un padre desde la vista de Spielberg


La relación que Spielber tenía con su padre no era la mejor, puesto que él no le daba la atención que él quería, y, sumándole el divorcio de sus padres, Spielberg quedó marcado por esto en su vida, y fue tanto que, en varias de sus películas, muestra malos padres y divorciados, haciendo un claro hincapié en la relación que estos tienen con sus hijos. Este punto tal vez es el más usado en su filmografía ya que es demasiado frecuente ver esto en sus películas, unos de los tantos ejemplos de esto son “Indiana Jones y la última cruzada” (1989), “Imperio del sol” (1987), “Guerra de los mundos” (2005), “Lincoln” (2012) “Atrápame si puedes” (2002), etc.



Punto de vista infantil


Esto es algo que viene de la mano con el punto anterior y es que en varias de sus películas habla desde la perspectiva de un niño que vive una aventura, como “Tin Tin” (2011), Mi buen amigo el gigante” (2016) y “E.T” (1982). Esta última destaca sobre las otras, ya que en Spielberg vuelve a jugar con las perspectivas pero desde el campo de visión, pues en este film la cámara toma en cuenta cómo ve al mundo un niño (altura baja), hasta cómo la ve un adulto (mayor altura).