En México, las mujeres viven de cerca la pobreza



De acuerdo a cifras del CONEVAL, de las más de 65 millones de mujeres en

México, al menos 50 millones padecen algún tipo de pobreza.


Oaxaca de Juárez, Oax. Diciembre de 2021. En México entre 2018 y 2020, la población en situación de pobreza aumentó 3%, todo esto resultado de la crisis económica provocada por los efectos de la COVID-19.


Este incremento, de alrededor de 3.8 millones de personas que no pueden acceder de forma equitativa a bienes, servicios y el pleno goce de sus derechos; evidenció el gran camino que queda para erradicar las distintas brechas de desigualdades que todavía existen.


Dentro de los grupos sociales que han sido dañados por este aumento desproporcionado de la pobreza, se encuentran las mujeres.


En México, de acuerdo a la última medición de pobreza publicada por el

Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social

(CONEVAL), al menos el 80% de las mujeres padece algún grado de vulnerabilidad, especialmente enfocado a la falta de ingresos y a las carencias sociales.


En el país, más de 65 millones son mujeres. De este universo, sólo 15.5 millones no experimentan dificultades o carencias sociales, el resto, casi 50 millones, estarán destinadas a experimentar algún tipo de carencia social o a vivir en condición de pobreza.


¿Sabías qué?

La pobreza en México es medida por distintos factores, es decir, que no sólo se considera la cantidad de dinero al que se tiene acceso, también se considera el acceso a derechos, como: vivienda digna, servicios públicos, alimentación balanceada, salud, educación; por nombrar los más importantes.


El dinero no lo es todo

Aunque pareciera que el dinero y la estabilidad económica lo es todo para no vivir en situación de pobreza o no experimentar carencias sociales, esto está muy alejado de la realidad. En el caso de las mujeres, esta situación es bastante grave.


Tomemos como parámetro el aumento de 1 millón de mujeres, entre 2018 y 2020, que no tuvieron acceso al menos a una canasta básica. En cifras, se pasó de 4.5 millones a 5.5 millones de mujeres que no tuvieron acceso a una canasta básica.


Principales carencias que padecen las mujeres mexicanas:

● Carencia por calidad y espacios de vivienda

● Carencia por acceso básico a servicios básicos de la vivienda

● Rezago educativo

● Carencia por acceso a la alimentación nutritiva y de calidad

● Carencia por acceso a servicios de salud

● Carencia por acceso a la seguridad social


La diversidad, otra adversidad para las mujeres

La diferencia de condiciones para las mujeres no solamente se ve reflejada con relación a los hombres, dentro del grupo de mujeres hay grupos en específico que se ven mucho más vulnerables.


Esta vulnerabilidad se da por la reunión de factores y características económicas, sociales, étnicas o sexuales; que, aunque no deberían, potencializan las carencias de mujeres en el país.


Principalmente, las mujeres indígenas son las que se han enfrentado a mayores problemáticas durante la crisis generada por la COVID-19. El 83.4% de las mujeres indígenas en el país viven con algún grado de vulnerabilidad y son el grupo que reúne al mayor número de personas en pobreza extrema.


Lo más grave se da cuando se revisa la situación del costeo de alimentos, en donde casi la mitad de mujeres indígenas, no pueden costear al menos una canasta básica de alimentos, a pesar de enfocar todos sus recursos económicos en ello.


El combate contra las desigualdades tiene que ser equitativo

El Modelo de Ecosistema de Bienestar de CMT, a través de sus 11 cadenas que le componen, plantea diversas soluciones integrales; las cuales apuestan principalmente al desarrollo de las condiciones de vida de todas y todos aquellos que lo necesiten.


En este punto se vuelve fundamental el trabajo que se realiza, ya que las mujeres son la base de la sociedad mexicana y, por tanto, atender sus necesidades de forma cercana y real, mejorar