Reducir el consumo de agua a la población NO es la solución


Fernando Salinas // @fersalinas_13 // #SociedadDelEspectáculo


Si hay algo por lo que todos los mexicanos debemos estar indignados es por los recortes en el suministro de agua que el gobierno de la Ciudad de México, el EDOMEX y Nuevo León implementaron a finales del mes pasado y principios de este, a los cuales se le seguirán sumando el resto de estados que se encuentran en situación de sequía crítica si es que el escenario no mejora.


Es bien sabido que una gran parte de los mexicanos desperdiciamos el agua por no ser conscientes de la futura escasez que se avecina (que no se nos olvide que el año pasado el agua comenzó a cotizar en la bolsa de valores de Estados Unidos como un bien privado, para la regulación de su precio en un futuro cercano), pero que se señale esta causa como consecuencia directa es una hipocresía total.


Es notorio observar como no se habla de la industria refresquera, cuya extracción de miles de litros cúbicos de agua al año la realiza a través de concesiones casi regaladas por el gobierno para la explotación de los mantos acuíferos mexicanos, de los cuales extraen millonarias ganancias, mientras México lidera los primeros lugares de diabetes y obesidad.


¿De qué forma reducir mi consumo de agua resulta beneficioso si una empresa llega a gastar hasta 35 litros para obtener medio litro de refresco?


Un dato siniestro obtenido del Registro Público de Derechos de Agua (Repda) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), reveló que Femsa- Coca Cola a través de sus ocho razones sociales explotan un aproximado de 28 millones de metros cúbicos de agua al año a través de 46 concesiones cuyo valor es de 2 mil 600 pesos por cada una. Esta misma compañía género en 2021 utilidades totales de 15 mil 700 millones de pesos, lo que revela severas irregularidades en el sector público, quien otorga innumerables privilegios a la industria privada. Más aún cuando estas concesiones fueron renovadas por 20 años más, sin tomar en cuenta al sector público de la población.


Es por ello que comunidades enteras han protestado en los últimos años para poner un alto al saqueo indiscriminado de los recursos naturales de sus comunidades, protestas que las autoridades hacen oídos sordos.


Entre los nombres que salen a relucir se encuentran empresas no solo del ramo refresquero como Audi, Bonafont, Cervecera Heineken, Grupo Peñafiel, Kimberly Clark e Iberdrola, los cuales continúan con sus operaciones diarias sin mayores repercusiones.


Antes de proponer un recorte en el abasto al sector público, CONAGUA debería dar seguimiento o poner fin a los privilegios que se otorgan al sector privado.


La hora cero está llegando lentamente a México. Los ciudadanos comenzamos a sufrir los estragos pero...


¿Cuándo se le pondrá un alto a las industrias?