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Un llamado al oaxaqueño - Fernando Salinas #Opinión


Por: Fernando Salinas // #SociedadDelEspectáculo

Twitter: @fersalinas_13 Descarga el texto aquí


Con el próximo "Buen Fin", cientos de oaxaqueños se preparan para aprovechar los mejores descuentos del año que abarca todo un conglomerado de marcas. Desde tecnología hasta ropa, todo lo habido y por haber se remata en beneficio del bolsillo de los Mexicanos.


Sin embargo, pocos conocen el otro lado de la moneda. En la actualidad, los productos vienen envueltos en una gran cantidad de plástico, ya sea en forma de empaques o bolsas de burbujas con el fin de conservarlos en las mejores condiciones posibles. Lo ideal es mandar este tipo de desechos a tratamiento para su correcto reciclaje y de esta manera, reducir la huella ambiental.

Sin embargo, el pensamiento de lo ideal se desvía dependiendo de la capacitación e infraestructura disponible en cada gobierno a nivel nacional y estatal.


De acuerdo con datos de la organización Oceana México, de los 88 millones de clientes que tendrá el Buen Fin en México; 50 millones harán sus compras en línea (una tendencia que ha ido a la alza desde el pico de la pandemia).

Eso quiere decir que en solo cuatro días, el incremento masivo de basura plástica en las ciudades será un reto de gestión importante. Aparentemente la gran mayoría de estas puede lidiar con el reto pero, ¿saben que ciudad no lo hará? Efectivamente, la capital oaxaqueña.


Con el problema de la recolección de basura en todo su apogeo es difícil imaginar un escenario en el que autoridades municipales y estatales puedan hacer algo en favor de subsidiar el problema que amenaza la salud pública de todos los transeúntes.

Montones de basura se encuentran esparcidos en las avenidas y calles que conforman nuestro humilde centro histórico. La gente con poca educación tira la basura en las calles y al no haber un lugar para depositar las toneladas que salen a diario, estas poco a poco se amontonan y restan estética a una ciudad ya de por sí afectada por otras problemáticas.


La situación se ha agravado ya que al no recibir respuesta de las autoridades, un sindicato local encargado de recolectar estos desechos ha tirado más basura en la capital a modo de protesta. Sitios como el zócalo de la ciudad y calles del andador turístico, uno de los atractivos más grandes para visitantes, se encuentran llenos de basura sin tener una postura oficial por parte del gabinete municipal.


En espera de una respuesta que se ha extendido por varios meses, es inminente lanzar una recomendación a todos los oaxaqueños para este próximo Buen Fin: eviten comprar en línea productos que requieran un forro excesivo para su protección. Si nuestro interés es que las calles no se conviertan en basureros, no usemos más productos de los que necesitamos. Los empaques, cajas y demás terminan convirtiéndose en basura, por lo tanto, mientras podamos reducir este uso en lo posible mejor, al menos hasta que el problema esté resuelto.

Y por favor, evitemos caer en el pensamiento de: no es mi problema, que lo arregle alguien más. Razonemos un poco antes de salir a tirar nuestra basura a las calles, sea poca o mucha. Como ciudadanía también somos responsables de lo que ocurra en nuestra capital, como también somos responsables de exigir una respuesta inmediata por parte de nuestras autoridades ya que las consecuencias medioambientales a corto y largo plazo pueden ser considerables.


Hagamos el cambio por un bien social.